11 de mayo de 2012

¡Bienvenidos sean nuestros cuerpos!

Todos sin importar su talla están pasando por alguna batalla. No permitas que la tuya sea tu físico porque éste tiene más de una solución sin importar qué tanto te gusten tus opciones, incluso evita juzgar a alguien por su apariencia porque tus palabras sólo son reflejo de la lucha que tienes contigo mismo. 

Ponte cómodo, disfrútate, acéptate y ámate. Si algo no te gusta, no te sientes a esperar el cambio, sé parte del él en acciones que te lleven a donde quieres estar. Todos somos perfectos, perfecto balance entre lo que somos y lo que no. Lo importante aquí es que al verte al espejo tus ojos te sonrían, te transmitan la confianza suficiente para saber que ahí estás para ti en cualquier momento en que lo necesites, de qué te serviría un gran cuerpo si no logras llegar a verte con el orgullo de alguien que se ama a sí mismo sin importar qué. 

Qué chiguen a su madre los kilos, los juicios y los estereotipos. Bienvenidos sean nuestros cuerpos y qué peeeedo!!!

6 de abril de 2012

26+1

En doce días será mi cumpleaños No. 27 y reconozco que cumplir años ya no me emociona tanto. Por el contrario, estoy muy abrumada.

Desde que tenía 15 juré que al cumplir 18 no sólo obtendría mi IFE, sino que también me ganaría la lotería. Sí obtuve mi IFE, nunca compré un boleto, nunca sabré si me hubiera ganado la lotería.  A los 17 hice en la preparatoria un plan de vida en dónde a los 27 me veía con mi primer hijo en brazos felizmente casada compartiendo el momento con mi joven esposo en nuestro hermoso lecho de amor.

Después al cumplir 20 me juré que al cumplir 22 yo tendría un trabajo de medio tiempo lo que me permitiría seguir estudiando la universidad y me llevaría a ser una mujer económicamente independiente con un sueldo fijo, talentosas prestaciones como seguro médico y muchos puntos a favor en esos créditos del infonavit porque a los 25 ya titulada, me mudaría a mi pequeña casita en donde tendría un perro, una camioneta amarilla con la cual los fines de semana pasearía con mi hermosa mascota y con ese guapo novio que en los planes de los 17's me acompañaría por el resto de mi vida.  A los 22 no tenía un empleo por lo que a los 25 no me mudé a mi casita ni viajé por México enseñándole a ningún perro lo rico que el país es y tampoco tenía un novio por lo que hoy, no estoy casada viviendo aquél romance que había planeado ayeres atrás.

Cuando cumplí 24 me prometí que bajaría de peso. A los 25 después de ver mis sueños y promesas rotas, decidí darme una nueva oportunidad y emprendí lo que es hasta hoy el viaje de mi vida. Era la manera que en ese momento creí ideal para obtener dinero, hacerme de nuevos hábitos alimenticios lo que me llevaría a bajar el peso que a los 24 no. Quizá en el durante conocería al padre de mis hijos cosa que tampoco sucedió;  fui, subí, bajé, hice, deshice, regresé y mis sueños prometidos seguían quebrados. Por lo que decidí volver a la universidad a terminar aquello que muchos años atrás había comenzado.

En doce días cumpliré 27. Al parecer éste año sí me titulo.  Hoy no quiero esposo, ni hijos, ni perro. No quiero millones de pesos para correr por el mundo, tampoco me hace falta un vehículo para atravesarlo. Mi apariencia ya no me preocupa y el título no me detiene. El pasado ya pasó y muchas otras cosas me dejó pero entonces, saber qué es lo que me abruma me abruma.

Me abruma ver que las pasiones que me movían antes ya no son las que me mueven ahora y que para colmo ni siquiera sé qué me mueve ahora como por ejemplo que mis cumpleaños ya no me emocionan más.

¿Feliz cumpleaños?...
No lo sé, sólo sé que no quiero que pasen estos doce días que le sumarán un año más a mi vida.








5 de febrero de 2012

¡Hola!


Hace mucho tiempo, el 28 de Agosto del 2004 para ser exactos, abrí un blog con ésta misma dirección. Publiqué regularmente hasta el 2007 y con regularmente quiero decir diario. Durante el 2008 tuve mi gran crisis "bloguera" y escribí cuando mucho dos veces por mes, por lo que finalmente decidí cerrar mi blog al público bonito que había crecido conmigo a lo largo de todo ese tiempo.  

A mediados del 2009 abrí de nuevo un blog e hice la firme promesa de que no dejaría de escribir, incluso que relataría a detalle como antes la nueva aventura que tocaba a mi puerta, pero mentí. Emprendí mi gran aventura, escribí quizá tres veces y volví a cerrar al público mi vida y cuando digo que "cerré mi vida"  es porque yo sólo escribía sobre ella y sobre las personas que en mi vida estaban de las cuáles tenía una opinión o una reflexión que me pareciera relevante compartir. 

Ese primer blog carecía de censura alguna ya que mencionaba lugares, personas y hechos precisos que generalmente me comprometían. Hoy sé que yo soy la que carece de censura y que vivir con mi transparencia es realmente mi estilo de vida. 

Ese primer blog no solamente tenía mis historias, también guardaba mis chistes, letras de canciones y algunas frases que hice mías junto con reseñas de películas o libros a los que también les puse mi nombre, relatos de viejos amores, anécdotas de colores, crónicas de una que otra lágrima y un montón de faltas de ortografía. 

La verdad es que tener un blog es una de las cosas más bonitas que me han pasado, era como un diario "secreto" en dónde yo podía explayarme sin preocuparme aunque simultáneamente le gritaba al mundo mi opinión porque lo importante no era a quién le hablaba sino que sabía que alguien a parte de mí en algún lugar estaba escuchando cuidadosamente. 

No sé si escribiré con regularidad, lo que sí sé es que tengo ganas y necesito de nuevo un espacio para hacerlo por lo que hoy 5 de Febrero del 2012 decido abrir de nueva cuenta ese espacio para mi.